El poder del gráfico cruzado

Los gráficos cruzados son herramientas de interpretación de datos en áreas como las Ciencias de la Tierra, Ciencias Puras, Ciencias Sociales y cualquier rama que requiera comparar múltiples medidas o relacionar conjuntos de variables.

Estos diagramas matemáticos permiten estudiar los datos medidos realizando análisis desde ángulos diferentes. Por ejemplo, se puede buscar una correlación entre variables que pueden o no estar relacionadas entre sí (como la densidad de una muestra y su porosidad); o si se desea realizar la estimación de una variable a partir de otras tantas.

En geofísica, los gráficos cruzados van destinados a la estimación o predicción de propiedades (Velocidad de onda S a partir de densidad y/o la velocidad de onda P) en zonas donde la información medida sea escasa o inaccesible por temas ajenos a la ciencia; o para la identificación de zonas anómalas a partir de una tendencia de fondo, guiando los análisis a la detección de zonas con potencial interés económico.

Pero ¿De qué manera estas herramientas guían los análisis? Dado que el volumen de datos de un proyecto geofísico es grande sea en métodos electromagnéticos, sísmicos o de pozo, es posible que pasen desapercibidos ciertos rasgos o relaciones al ojo del intérprete frente a los registros correspondientes.

En este sentido, los gráficos cruzados “cambian el dominio” de visualización de los datos, exponiendo conjuntos y subconjuntos de información en 2 o 3 dimensiones que pueden ser clasificados y posteriormente integrados al análisis de información, incrementando el potencial beneficio sobre el resultado del dato (o datos) estudiado.