El análisis geoestadístico corresponde a un conjunto de técnicas matemáticas y estadísticas utilizadas para estudiar la variabilidad espacial de las propiedades del subsuelo y estimar su distribución en sectores donde no existen mediciones directas. Mediante herramientas como análisis exploratorio de datos, variografía, kriging y simulaciones geoestadísticas, es posible integrar información proveniente de campañas geofísicas, sondajes, ensayos geotécnicos y datos hidrogeológicos para generar modelos continuos con estimaciones de incertidumbre. Esta metodología permite optimizar la interpretación de los resultados, identificar tendencias espaciales, definir dominios geológicos y mejorar la representación tridimensional de las propiedades físicas e hidráulicas del terreno. Su aplicación es ampliamente utilizada en minería, exploración, geotecnia e hidrogeología para la estimación de recursos, caracterización de depósitos, evaluación de riesgos y planificación de futuras campañas de investigación. La incorporación del análisis geoestadístico incrementa la confiabilidad de los modelos y proporciona una base objetiva para la toma de decisiones técnicas.