La inspección por arco eléctrico es una metodología diseñada para verificar la integridad de geomembranas utilizadas como sistemas de impermeabilización en pilas de lixiviación, pozas y otras estructuras de contención. El método consiste en aplicar un potencial eléctrico controlado sobre la superficie de la geomembrana, permitiendo detectar discontinuidades, perforaciones, cortes o defectos de instalación mediante la generación de un arco eléctrico en los puntos donde existe pérdida de aislamiento. Esta técnica permite inspeccionar grandes superficies de manera rápida y con alta precisión, identificando la ubicación exacta de los defectos para su posterior reparación. Su aplicación contribuye a asegurar la estanqueidad de las obras, reducir el riesgo de infiltraciones y verificar la calidad de la instalación antes de la puesta en operación o durante programas de mantenimiento preventivo.