Las pruebas de bombeo constituyen una metodología hidrogeológica utilizada para evaluar el comportamiento hidráulico de un acuífero mediante la extracción controlada de agua desde un pozo y el monitoreo de la respuesta del nivel freático tanto en el pozo de bombeo como en pozos de observación. A partir del análisis de la evolución temporal del descenso y recuperación del nivel de agua es posible determinar parámetros fundamentales como transmisividad, conductividad hidráulica, coeficiente de almacenamiento y radio de influencia del acuífero. Estos parámetros permiten caracterizar la capacidad de producción de agua subterránea, evaluar la conectividad hidráulica entre unidades geológicas y apoyar el diseño de sistemas de captación, drenaje y despresurización. Las pruebas de bombeo constituyen una herramienta indispensable para estudios hidrogeológicos, proyectos mineros, abastecimiento de agua, evaluación ambiental y modelamiento numérico de acuíferos, proporcionando información confiable para la gestión sostenible del recurso hídrico.