El análisis de ruido ambiental corresponde a una metodología sísmica pasiva que aprovecha las vibraciones naturales y antropogénicas presentes en el entorno para caracterizar las propiedades dinámicas del subsuelo. Mediante el procesamiento espectral y la correlación de los registros obtenidos es posible estimar velocidades de onda de corte, identificar resonancias del terreno y evaluar la estructura de los primeros cientos de metros del subsuelo, dependiendo de la configuración utilizada. Al no requerir generación de energía artificial, constituye una técnica eficiente para estudios urbanos, mineros y de infraestructura donde se busca minimizar el impacto operacional. Además, puede combinarse con metodologías como ESAC, SPAC o Nakamura para mejorar la resolución de los modelos geofísicos y obtener una caracterización más completa del comportamiento dinámico del terreno.