El radar de penetración terrestre (GPR) transportado mediante drones corresponde a una metodología geofísica que combina sensores de radar de alta frecuencia con plataformas aéreas no tripuladas para investigar la estructura interna de glaciares y otras superficies de difícil acceso. La técnica permite obtener información sobre el espesor del hielo, la geometría del sustrato, discontinuidades internas y variaciones estratigráficas sin necesidad de desplazamiento terrestre. La utilización de drones mejora la seguridad operacional, incrementa la cobertura del levantamiento y reduce considerablemente los tiempos de adquisición en terrenos complejos. Los resultados son integrados en modelos georreferenciados que apoyan estudios glaciológicos, ambientales e hidrológicos, así como proyectos de infraestructura desarrollados en ambientes de alta montaña.