La inspección de filtraciones en pozas y coberturas de pilas corresponde a una metodología orientada a detectar pérdidas de solución y anomalías de humedad que puedan comprometer la operación de las instalaciones. Para ello se integran técnicas geofísicas, eléctricas y de inspección especializada que permiten localizar sectores con infiltraciones, identificar deterioros en los sistemas de impermeabilización y evaluar el estado general de las estructuras sin necesidad de realizar excavaciones. La información obtenida facilita la detección temprana de problemas operacionales, disminuye los riesgos ambientales asociados a pérdidas de solución y permite focalizar las reparaciones únicamente en las áreas afectadas. Esta metodología constituye una herramienta de monitoreo preventivo ampliamente utilizada durante la construcción, operación y cierre de instalaciones mineras.