La investigación capacitiva avanzada corresponde a una metodología de inspección no destructiva basada en la respuesta eléctrica capacitiva de los materiales. Su objetivo es detectar variaciones en las propiedades dieléctricas asociadas a cambios de humedad, vacíos, defectos constructivos o deterioro de sistemas de impermeabilización. Debido a que la técnica no requiere contacto invasivo con la estructura inspeccionada, permite evaluar grandes superficies de forma rápida y segura, proporcionando información de alta resolución para identificar anomalías superficiales y subsuperficiales. Esta metodología resulta especialmente útil para complementar inspecciones mediante tomografía eléctrica y otras técnicas geofísicas, mejorando la confiabilidad en la localización de filtraciones y facilitando la planificación de actividades de mantenimiento y reparación en infraestructura minera e hidráulica.