El término percepción remota o teledetección se refiere a la captación de datos de la superficie terrestre aerotransportados o satelitales, su procesamiento y posterior análisis. Este método utiliza instrumentos ópticos – electrónicos para estudiar la interacción electromagnética entre el terreno y el sensor, de manera de generar imágenes de alta resolución interpretables de la superficie terrestre. La fuente de radiación puede ser la proveniente del Sol (Teledetección Pasiva) o generada por el mismo sensor (Teledetección Activa).
Las imágenes satelitales son una fuente de información poderosa, ya que permiten tener una perspectiva única de la Tierra, incluso en zonas donde el acceso es complicado o restringido, obteniendo soluciones rápidas y económicas en procesos exploratorios. Dentro de las aplicaciones generales de este método se encuentra la planificación urbana, aplicaciones medioambientales, agricultura, prospección petrolera y exploración minera.
Dentro del área minera, el procesamiento de estas imágenes puede contribuir con la determinación de contactos geológicos, determinación de estructuras regionales, delimitación y cartografía tectonoestratigráfica, además de la determinación de dominios litológicos y metalogénicos.
Además, dichas imágenes aportan información estructural que, al ser integradas con otros métodos geofísicos como interpretaciones sísmicas, podrían contribuir a la definición de procesos geológicos, definición de controles de mineralización y zonas con mayor probabilidad de acumulación de depósitos minerales. Permitiendo así la definición de zonas objetivo para la aplicación de métodos de detección directos.