Los microtremores corresponden a vibraciones de muy baja amplitud presentes de manera continua en la superficie terrestre, generadas tanto por fuentes naturales —como el oleaje, el viento y fenómenos atmosféricos— como por actividades humanas, entre ellas el tránsito vehicular, la maquinaria y la actividad industrial. El método de Refracción de Microtremores (ReMi) aprovecha este ruido sísmico ambiental para caracterizar el subsuelo sin necesidad de emplear fuentes sísmicas activas, utilizando un arreglo lineal de geófonos similar al empleado en los levantamientos de refracción sísmica.
El método ReMi es una herramienta ampliamente utilizada para la caracterización geotécnica y sísmica del terreno, especialmente en entornos urbanos donde el ruido ambiental constituye una fuente permanente de energía. Mediante el análisis de la dispersión de las ondas Rayleigh, es posible obtener el perfil de velocidades de ondas de corte (Vs) y determinar la velocidad promedio de los primeros 30 metros del subsuelo (Vs30), uno de los parámetros más importantes para la clasificación sísmica de suelos y el diseño de estructuras sismorresistentes.
En Chile, tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, la normativa de diseño sísmico fue actualizada incorporando nuevos criterios para la clasificación de los suelos de fundación. En este contexto, el Decreto Supremo N.º 61 (DS 61) estableció la necesidad de caracterizar los primeros 30 metros del terreno mediante técnicas geofísicas que permitan determinar el parámetro Vs30, el cual constituye uno de los principales criterios para clasificar el tipo de suelo y definir las exigencias de diseño estructural de acuerdo con la normativa vigente.
Entre las principales ventajas del método ReMi destacan:
No requiere fuentes sísmicas activas, ya que utiliza el ruido sísmico ambiental como fuente de energía.
Emplea el mismo tipo de instrumentación utilizada en los levantamientos de refracción sísmica, optimizando los recursos de terreno.
Es una técnica rápida, económica y completamente no invasiva.
Presenta un excelente desempeño en zonas urbanas e industriales, donde el ruido ambiental favorece la adquisición de datos.
Permite obtener perfiles de velocidad de ondas de corte de manera eficiente, contribuyendo a la clasificación sísmica de suelos y al desarrollo de proyectos de ingeniería.
Actualmente, el método ReMi constituye una de las técnicas más eficientes para la caracterización geotécnica del subsuelo y es ampliamente utilizado en estudios de ingeniería civil, infraestructura, minería y evaluación sísmica de terrenos.