La Polarización Inducida (IP) es una de las metodologías geofísicas más utilizadas en la exploración minera, debido a su capacidad para detectar materiales con propiedades electroquímicas asociadas a la presencia de minerales metálicos.
La adquisición de datos de IP consiste en medir el decaimiento del potencial eléctrico del terreno una vez interrumpida la inyección de corriente continua, previamente aplicada mediante un resistivímetro a través de dos electrodos de corriente. Durante este proceso, el terreno almacena temporalmente carga eléctrica y, al cesar la inyección de corriente, esta comienza a disiparse progresivamente. Como consecuencia, la diferencia de potencial medida entre los electrodos de potencial no disminuye instantáneamente a cero, sino que presenta un decaimiento gradual cuya magnitud y duración dependen de las propiedades eléctricas y mineralógicas del subsuelo.
Las principales aplicaciones de la Polarización Inducida incluyen la exploración y delineación de depósitos de sulfuros diseminados y otras menas metálicas, la detección de cuerpos mineralizados profundos, la exploración de aguas subterráneas y recursos geotérmicos, la caracterización de acuíferos, la identificación de zonas contaminadas, el estudio de variaciones litológicas en el subsuelo somero, así como aplicaciones en geotecnia, medio ambiente y arqueología.
En AguaEx contamos con la capacidad de adquirir, procesar e interpretar datos de Polarización Inducida en 2D, 3D y 4D, utilizando protocolos propios de adquisición y control de calidad que optimizan el rendimiento en terreno y aumentan la confiabilidad de los resultados.
Nuestra instrumentación permite registrar de forma simultánea datos de resistividad eléctrica y cargabilidad, generando modelos integrados que reducen la incertidumbre en la interpretación geológica y proporcionan una mejor delimitación de los cuerpos mineralizados.
Asimismo, la adquisición de datos con alta densidad espacial permite calcular gradientes verticales y horizontales de cargabilidad y resistividad, facilitando análisis tanto cualitativos como cuantitativos del subsuelo y mejorando la resolución de los modelos geofísicos.