Prospección geotécnica y geofísica para el emplazamiento de un embalse

Con el fin de garantizar las crecientes demandas de agua para el consumo doméstico de las poblaciones, la construcción de un embalse representa un elemento clave para aprovechar y administrar dicho recurso de manera eficiente.

Antes de ejecutar una obra de tan gran envergadura es necesario la evaluación de las condiciones hidrogeológicas, geomorfológicas, estructurales y geomecánicas del terreno, las cuales determinarán el diseño, la construcción y su estabilidad a lo largo del tiempo. La geotecnia y la geofísica cumplen un rol muy importante en estas estimaciones ya que, en conjunto, permiten estudiar el comportamiento estructural, las características mecánicas de suelos, así como identificar la potencialidad de las formaciones geológicas presentes en el área de estudio.

Dada las dimensiones de este tipo de obra, en primera instancia se deben establecer las bases geológicas a través de estudios geológicos previos, cartografía, toma de muestras y ensayos de laboratorio, realizando en conjunto campañas de prospección geofísica usando diferentes metodologías aplicables tales como Tomografía Eléctrica, Sísmica de Reflexión y Refracción, Sísmica de Pozos y Métodos Electromagnéticos así como campañas de prospección geotécnica para la determinación de parámetros tales como la resistencia de las rocas, permeabilidad, fracturación preferencial, entre otras.

Si en definitiva se aplican todos estos elementos, el ingeniero tendrá la posibilidad de desarrollar un plan hidráulico completo que le permita de manera eficiente seleccionar los lugares más adecuados en principio para la construcción de un embalse.