Profundidad del Basamento Hidrogeológico: su importancia a la hora del diseño de una Cortina Hidráulica

El conocimiento de la profundidad del basamento hidrogeológico constituye un aspecto fundamental en cualquier estudio hidrogeológico. Debido a las limitaciones presupuestarias asociadas a las campañas de perforación, contar con un estudio geofísico que cubra toda el área de interés permite optimizar la ubicación de los sondeos y concentrar los esfuerzos en aquellos sectores con mayor potencial.

En el diseño de una cortina hidráulica, por ejemplo, pequeñas variaciones en la estimación de la profundidad del contacto entre el material sedimentario y el basamento pueden traducirse en diferencias significativas en los costos de construcción, operación y mantenimiento. A ello se suma que, en muchos proyectos, las perforaciones se realizan sin recuperación continua de testigo, lo que incrementa la incertidumbre en la identificación precisa de este contacto geológico.

Por esta razón, la delimitación del basamento hidrogeológico no debería basarse únicamente en información puntual obtenida mediante sondeos de investigación, ya que estos representan observaciones localizadas que pueden conducir a interpretaciones incompletas o poco representativas de la geometría real del subsuelo.

La integración de distintas metodologías geofísicas permite reducir la incertidumbre inherente a cada técnica cuando se utiliza de forma independiente. Asimismo, un diseño adecuado de la campaña de adquisición, considerando la geometría tridimensional del subsuelo, permite obtener modelos de alta resolución y de fácil interpretación, que pueden integrarse con información geológica e hidrogeológica existente para alimentar modelos numéricos y apoyar la toma de decisiones.

En AguaEx Geociencias abordamos este tipo de estudios mediante la integración de técnicas geofísicas complementarias, apoyadas por la información disponible de perforaciones y otras investigaciones de terreno. Esta estrategia permite delimitar y mapear con mayor precisión el contacto entre el basamento y los sedimentos, identificando además las variaciones laterales y los cambios en la geometría del subsuelo.