Importancia de la cobertura sísmica

La cobertura sísmica o seismic fold, en inglés, se refiere a la redundancia de puntos medios común (CMP), o de manera más sencilla la cantidad de rayos o reflexiones en un mismo punto del subsuelo, que son grabados en superficie y que son sumados durante el proceso de apilamiento para producir una sola traza sísmica.

La cobertura es proporcional al espaciamiento de geófonos en superficie e inversamente proporcional al espaciamiento de disparos. Valores típicos de cobertura sísmica para sísmica 2D se encuentra entre 60 y 240, mientras que para sísmica 3D varía entre 10 y 120.

Aunque la cobertura sísmica 3D puede ser menor que la cobertura de sísmica 2D, no significa que el resultado de un cubo 3D será peor que una sección 2D, siendo más bien totalmente lo contrario. Esto se debe a que, en general, el proceso de apilado y migración de datos 3D es más efectivo para la atenuación de ruido y múltiples, que el procesamiento de datos 2D.

Es importante tener en cuenta este valor a la hora de realizar el diseño de adquisición de una campaña de datos sísmicos, ya que tendrá un efecto significativo en la calidad del dato final, ya que mientras mayor sea la cobertura, se espera que la señal sea más fuente y se elimine parte del ruido coherente, lo que resultaría en una mejor calidad de dato.

En general se debe tener en cuenta que mientras mayor sea la complejidad estructural del área a estudiar o tengan manteos de ángulo grande, se debe asegurar tener una alta cobertura sísmica, de manera de asegurar que suficientes rayos sean capaces de muestrear correctamente la estructura. Además, se debe considerar que hacia los bordes del perfil la cobertura decae por la disminución de la cantidad de disparos cercanos, por lo que se debe asegurar que el objetivo a ser iluminado quede en el centro del perfil, asegurando la mayor cobertura.